En el País Vasco, la mortalidad por cáncer colorrectal cayó aproximadamente a la mitad entre las personas de 50 a 69 años durante el periodo estudiado, de 2004 a 2024. El descenso fue especialmente marcado en este grupo, al que se dirigía el programa organizado de detección precoz iniciado en 2009. Los resultados apuntan a un beneficio sostenido del cribado, aunque no permiten atribuirle por sí solo toda la reducción observada.
El programa utiliza una prueba que busca sangre oculta en las heces y una colonoscopia cuando el resultado es positivo. La participación se mantuvo alta y la gran mayoría de quienes tuvieron un resultado positivo completaron la colonoscopia. Casi tres de cada cuatro tumores detectados mediante el cribado se encontraron en fases iniciales.
Los investigadores analizaron los registros de defunción de una población de unos 2,2 millones de habitantes. En el conjunto de la población, la mortalidad por este cáncer bajó cerca de un 30 %, tras tener en cuenta las diferencias de edad. Se identificó un cambio de tendencia en 2012, tres años después del inicio del programa, y el descenso continuó durante la pandemia de COVID-19. También se observó una reducción más moderada entre los mayores de 70 años. Esto podría reflejar un efecto duradero del cribado en personas que habían participado cuando eran más jóvenes, aunque se trata de una posible explicación.
El estudio comparó los años anteriores y posteriores al inicio del programa, utilizando también a los menores de 50 años como grupo de referencia. No contó con datos que relacionaran la participación de cada persona con su evolución, por lo que no puede distinguir completamente el efecto del cribado del de otros factores, como las mejoras en los tratamientos y la atención sanitaria.
La ampliación del programa a personas de 70 a 74 años ha mostrado una tasa de detección aproximadamente doble que en el grupo de 50 a 69 años, lo que sugiere posibles beneficios adicionales. Los autores plantean que, más allá de los 74 años, la decisión de realizar el cribado debería valorarse de forma individual.