La abstinencia de alcohol permite la recompensación hepática en un tercio de los pacientes con cirrosis descompensada
El consumo prolongado y excesivo de alcohol puede provocar daños graves en el hígado, derivando en cirrosis. A menudo, esta enfermedad no presenta síntomas en sus primeras etapas, por lo que muchas personas la descubren solo cuando surgen complicaciones graves, una fase conocida como cirrosis descompensada, que empeora notablemente el pronóstico. Sin embargo, un reciente estudio internacional ha…