Las promesas de los probióticos y prebióticos comerciales para «reequilibrar» la microbiota intestinal carecen de respaldo científico suficiente, según el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia (INSERM). Este organismo también cuestiona las pruebas comerciales que pretenden determinar si ese conjunto de microorganismos del intestino está sano o alterado.
La composición de la microbiota varía entre personas y su diversidad es importante, pero no existe un límite claramente definido que permita clasificarla como sana o desequilibrada. Al enviar una misma muestra de heces a varios laboratorios, unos calificaron la salud intestinal de excelente y otros de normal o deficiente. Algunos informes incluso señalaban riesgos de enfermedades como cáncer o depresión, lo que pone en cuestión la interpretación de estos resultados.
El INSERM recuerda que estos productos son complementos alimenticios y cuestiona la solidez de las pruebas que respaldan su eficacia. En investigaciones realizadas tras un tratamiento con antibióticos, las bacterias de una mezcla de probióticos se establecieron en el intestino de algunas personas y fueron rechazadas en otras. Además, los suplementos no aceleraron la recuperación de la microbiota y, en algunos participantes, la retrasaron durante semanas. Esa recuperación suele producirse de forma natural en la mayoría de los casos.
También se han observado riesgos en situaciones concretas. Un estudio sugiere que la bacteria E. coli Nissle 1917 podría dañar el ADN y aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. Otro detectó un aumento de la mortalidad con determinados probióticos en pacientes con pancreatitis aguda grave. A ello se suma que muy pocos de los ensayos clínicos revisados describían con precisión los efectos adversos de estos suplementos.
Para cuidar la microbiota, el artículo destaca medidas con mayor respaldo científico: una alimentación variada y rica en fibra, actividad física regular, uso prudente de los antibióticos y evitar los alimentos ultraprocesados ricos en azúcar y aditivos.